Por Óscar López

Las “World Marathon Majors” —Tokio, Boston, Londres, Berlín, Chicago y Nueva York— no son solo carreras: representan la capacidad de unir miles de personas, movilizar marcas globales y transformar una ciudad durante un periodo de tiempo determinado. Para cualquier empresa, entender cómo funcionan puede resultar muy inspirador de cara a innovar, diferenciarse y crecer.

Hemos venido observando como cada una de estas carreras se ha convertido en un verdadero espectáculo cultural, deportivo y sobre todo, económico: acceso muy limitado para el corredor medio, precios solo de dorsal rondando los 200€ y con todo, se cuelga el cartel de SOLD OUT casi sin tiempo desde que se inicia la venta.

Hablamos de carreras con mística propia. Desde la exclusividad que supone poder correr la maratón de Boston, que exige a los participantes acreditar marcas de deportista comprometido (desde 2h55 para jóvenes de 18 a 34 años hasta casi 5 horas para mayores de 80), convirtiendo su meta en un símbolo de prestigio. A la capacidad de derribar barreras y adelantarse a su tiempo con su recorrido cruzando Berlin y su muro convirtiéndose en uno de los pocos momentos en que corredores, público y autoridades lograban superar barreras físicas y mentales. Una muestra de que cuando hay propósito, se rompen límites.

Pero, ¿qué aprendizajes puedes aplicar a tu pyme?

  • Convierte la experiencia en tu motor de marca: Un maratón no es solo correr 42 km, sino vivir una experiencia única que atrae a corredores y turistas. Piensa: ¿qué hace única la relación de tu pyme con sus clientes? Diseña momentos memorables.
  • La escasez bien gestionada genera deseo: Limitar plazas o acceso —como Boston o Berlín con loterías y marcas mínimas— eleva la expectativa y el valor percibido. A veces, poner barreras de acceso es sano para tu producto o servicio.
  • Alianzas que suman valor: Adidas, New Balance, Mastercard… Cada gran maratón crea alianzas estratégicas para ampliar impacto. Busca colaboraciones con otras empresas o profesionales locales que te ayuden a llegar más lejos.

En definitiva, los grandes maratones muestran que con planificación, marketing emocional y una comunidad comprometida se puede transformar un evento en un motor económico y de reputación. Una pyme también puede “correr su propio maratón” cuando entiende que innovar no es solo inventar, sino crear valor sostenido para todos los que forman parte de la carrera.

Y tú, ¿Qué barrera podrías derribar en tu negocio este año para conectar mejor con tu comunidad?

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