Por Jorge Rosales
Una de las sesiones más interesantes del Congreso Europeo fue “Harnessing the Power of Gen Z’s & Alpha’s Interest in Fitness”, que reunió a expertos para analizar cómo las nuevas generaciones están redefiniendo el consumo de bienestar, el entrenamiento y el propósito de los espacios fitness.
Moderada por Natalia Karbasova, fundadora de Fit Tech Club, la mesa contó con la participación de Bryce Hastings (Head of Research, Les Mills), Marjolijn Meijer (Founder & Vice Chairman, Urban Gym Group) y June Sier (Founder & Director, BTY CLB).
Una nueva mentalidad hacia el bienestar
La conversación partió de una premisa común: las generaciones Z y Alpha ya no conciben el fitness solo como ejercicio, sino como parte de su identidad, su vida social y su salud mental.
Bryce Hastings señaló que este cambio se da en un contexto donde la tecnología y los nuevos hábitos de consumo han transformado la relación con la actividad física.
“Imagina crecer en un mundo donde puedes reducir la grasa corporal con una simple inyección. Para esta generación, el fitness no es un medio para un resultado físico, sino una experiencia en sí misma. La actividad debe ser la recompensa.”
Hastings enfatizó la necesidad de reconectar con la motivación intrínseca, donde el entrenamiento genera sensaciones de confianza, calma y bienestar inmediato, más allá de los resultados estéticos o de rendimiento.
Recuperación, exploración y bienestar integral
Por su parte, Marjolijn Meijer aportó la perspectiva de gestión desde Urban Gym Group, donde las tendencias observadas reflejan un interés creciente por los conceptos de recuperación y wellness.
“El entrenamiento de fuerza sigue siendo importante, pero vemos cómo crecen los espacios dedicados a la recuperación: contrast therapy, red light therapy, respiración o mindfulness. En nuestro grupo exploramos estas ideas con pequeños formatos piloto y, si funcionan, las integramos al modelo principal.”
Meijer explicó que las nuevas generaciones buscan flexibilidad y experimentación, y que los gimnasios deben adoptar una cultura de innovación continua, probando y ajustando formatos según la respuesta de la comunidad.
Conexión humana en la era digital
La fundadora de BTY CLB, June Sier, introdujo un ángulo emocional y social, al hablar de la necesidad de crear espacios de conexión real en una generación hiperconectada, pero, paradójicamente, más solitaria.
“Hay una sensación de aislamiento. Pueden parecer sociales, pero muchos se sienten solos. Por eso, en nuestros clubes trabajamos para que todos se sientan vistos. La conexión humana es parte del entrenamiento.”
Sier explicó cómo implementaron un sistema de feedback presencial en sus estudios, con una simple pregunta: “¿Te has sentido bienvenido aquí?”. El resultado fue revelador: el 98% de los socios respondió afirmativamente.
Para ella, esta validación emocional es tan importante como la programación de las clases o el equipamiento.
“Un gimnasio del futuro no es una discoteca con pesas. Es un lugar donde la gente se siente vista, conectada y reconocida.”
Educación, representación y pertenencia
En la segunda parte de la conversación, Bryce Hastings subrayó otro punto crítico: la representación generacional en la enseñanza del fitness.
“No tiene sentido crear contenido para jóvenes si quien lo enseña no pertenece a ese grupo. En Les Mills trabajamos con instructores de la misma generación para que exista una conexión auténtica.”
Incluso citó proyectos donde adolescentes enseñan a otros adolescentes en colaboración con el YMCA de Carolina del Norte, fomentando el liderazgo y el sentido de pertenencia desde edades tempranas. Este modelo de peer-to-peer fitness se perfila como una vía para implicar a la Generación Alpha en hábitos saludables de forma natural y cercana.
El “vidrio” como metáfora generacional
Marjolijn Meijer describió a estas cohortes como “la generación del vidrio”, en referencia a las pantallas que los acompañan desde siempre.
“No conocen un mundo sin pantallas. Pero también integran el gimnasio en su vida cotidiana, como el desayuno o la escuela. Para ellos, el fitness debe ser flexible y adaptable a su estilo de vida.”
Añadió que la salud mental es un motor clave: no siempre se trata de yoga o meditación, sino también de entrenamientos intensos que ayudan a liberar estrés y equilibrar la mente.
“A veces, entrenar fuerte es la mejor terapia. Te desconecta de las pantallas y te devuelve al cuerpo.”
Conclusiones: autenticidad, bienestar y comunidad
La sesión concluyó con un consenso claro: las generaciones Z y Alpha están redefiniendo la industria.
Buscan autenticidad, propósito y bienestar integral.
Los clubes que consigan combinar conexión humana, innovación tecnológica y experiencias significativas serán los que mejor conecten con este público.
La clave ya no está solo en ofrecer servicios de fitness, sino en crear comunidades donde entrenar sea una forma de expresión, de autocuidado y de relación.
Como resumió Natalia Karbasova al cierre:
“Estas generaciones no quieren productos; quieren experiencias que reflejen quiénes son y cómo quieren vivir.”

