La expedición sigue su curso y, como nos han comentado nuestros aventureros, han tenido alguna dificultad durante el camino. Pero como lo han hecho hasta ahora, lo han sabido solventar, para seguir investigando y a poder ser, disfrutar de la experiencia.

Para gestionar la logística en Groenlandia, con su clima duro y variable y sus recursos limitados, es esencial una gran capacidad de adaptación. El helicóptero que tenía que recoger a nuestros hombres no pudo volar y tuvieron que reinventarse. La única opción disponible era cruzar el témpano de hielo, llegar hasta donde termina el grueso hielo, y desde allí, abordar en el barco que les recogería.

En este día se encontraron con muchas focas que tomaban el sol plácidamente en el hielo, se extendían en pequeños grupos cerca de sus agujeros excavados en el hielo, listas para sumergirse en caso de peligro.

Caminaron 10 km hasta que se encontraron y se encontraron con J.J., que llevaba un tooq, un pesado palo con punta de hierro que los inuit usan para comprobar el grosor de los témpanos de hielo. Había venido para ayudar en la última parte del viaje.

Junto con J.J llegaron finalmente al bote donde les había llevado bocadillos, fruta, cerveza… Después de dos horas de viaje en barco, dedicadas a descansar, llegaron a Upernavik, la segunda ciudad más septentrional de Groenlandia.

¡La expedición había terminado! Se ducharon por primera vez después de un mes de improvisación. Disfrutaron de una deliciosa cena y disfrutaron de una cama cálida y suave. Algo muy habitual para los lectores, pero un poco menos para ellos que tuvieron que dormir aguantando temperaturas de -45 grados centígrados.

En los próximos días, os contaremos acerca de las muestras de nieve y los datos científicos que recogieron en este largo viaje por las zonas remotas de la capa de hielo de Groenlandia.

El equipo de WindSled aprovecha esta oportunidad para agradecer a quienes, en un esfuerzo de colaboración internacional, creyeron en esta realidad y la hicieron posible.

Un gran agradecimiento a los centros de investigación Consiglio Nazionale delle Ricerche – Istituto di Scienze Polari, CNR-ISP (Italia), Climate Change Institute (CCI) de la Universidad de Maine (EE.UU.) y Universidad Autónoma de Madrid (España), que proporcionaron los instrumentos científicos para esta expedición y parte de la financiación, así como patrocinadores como nosotros (MAS) que ha creído en este proyecto.

Os seguiremos contando más experiencias, y próximamente os las podrán contar en directo.